Más que un relato o un
poema, esta vez quiero sacar aquel sentimiento que llevo en lo más profundo de
mi ser, este sentimiento actual, aquel que te deja con un nudo en la garganta y
no sabes ni que hacer, aquel que te tiene en el limbo de la realidad con la
memoria inconsistente e irrealista; despojado de todo entendimiento lo que se
trata es demostrarse a sí mismo que lo más importante es respirar, lo que
significa que estas vivo; pero cuando haces las cosas por simple inercia, y
sabes que tienes que hacerlas; como cuando deseas aplastar el botón de resetear
y terminar eliminando todo aquello que te carcome internamente como si un monstro
intentara atrapar con sus enormes dientes todo tu ser cóncavo reflejado en
histeria y un poco de pimienta.
Desearía poder encriptar los
pensamientos que pasan en mi mente sobre un gran lienzo, pero no me deja mis
habilidades primarias y a decir verdad mi tiempo ya es escaso, solo dejo que
pase y termina convirtiéndose solo en un mal rato, como aquellos cuando
intentas quitarte la espina que sollozaron tus ojos cuando viste de lejos
alejarse lo que más querías.
Un poco erguido y perseguido
por mis demonios, cada día promulgo un estatus de felicidad, a veces fingida y
a veces real; porque si te das cuenta de que en esta vida para que tú puedas
estar desapercibido lo único que tienes que hacer es sonreír, ¡basta y sobra! ¿Pero
quién sabe lo que llevas dentro?, las luchas a diario que tienes que hacer
contigo mismo para mantenerte estable y más aún para llenar de vano placer a la
falsa sociedad que te rodea, las mismas guerras declaradas en cada escenario
friolento de negación y autodestrucción que te provocas con tus pensamientos
nefastos de inferioridad. Pero como un mástil te sientes el más fuerte y logras
ganar la batalla, ¿y después de todo qué sentido tiene? si a nadie puedes
describir tu relato con lujo detalles tratando de convencer con una versión en
palabras de tu más intrínseca alegría que solo resalta cuando hay alguien quien
la admire y pueda sollozar de alegría.
Pero sí, es verdad, muchas de
las veces uno intenta encontrar el por qué a todo, pero personalmente me doy
cuenta de que no todo tiene respuesta, al menos en esta vida lujuriosa, creo
que todo el sistema está formado por cúpulas que se disparan hacia el nunca más
sin que nadie pueda descubrir que hay al final, ¿soy yo o es que hay muchas
personas que piensan como yo?, si soy solo yo puedo empezar a pensar que estoy
loco.
Negarme a diario se ha
convertido en rutina, parte del plato principal para sentirme en armonía, y
claro para que los demonios que me poseen se mantengan estupendamente relajados.
Si pierdo el estribo no me cabría en la mente cuan grande sería el desastre, más
bien pienso que todo sería catastrófico.
Es difícil llevar encima una bomba de tiempo en movimiento, y lo peor de
todo es estar consciente de ello y saber que nadie ni nada podrá con eso, es más
hasta yo mismo ya estoy cansado de esto.
Proezas desde la infancia suelen
acudir desde mi memoria para mostrarme que todo en un tiempo pasado era bonito,
esos momentos donde nada importaba más que ser feliz, no existía la melancolía,
el malestar, el odio, todo esto era irreconocible; ¡podía correr por doquier sin
darme cuenta de que en el camino había piedras de tropiezo muy destructivas; pero
que, ¡no pasaba nada! Gran desilusión al darme cuenta de que ahora tengo que
dar mil vueltas para apenas haber podido caminar tres pasos y encima de eso si
me fijo hacia atrás ¡está ahí! la piedra de tropiezo que no me ha dejado avanzar
ni un centímetro en el trajinar de esta vida sin sentido.
¡Ah! Pero la vana
complacencia que perturba mi alma en pena y solloza mis ganas de erguirme hacia
un estado más natural y ser compatible con el curul al que están acostumbrados
los seres humanos sin embargo mis esfuerzos no sobrepasan mis deseos, es por
eso por lo que no logro nada concreto y me cuesta, recalco me cuesta poder ser
parte del sistema.
Incursioné varias luchas propias
de las cuales casi nunca salí victorioso lo admito, había dado todo de mí, pero
ahí justo en el mismo instante de apretar el gatillo para ganar mis fuerzas se
apagaron y perdí la memoria; cuando apenas recuperaba mis fuerzas me encontraba
otra vez en el frente de batalla, ¿y que creen? ¡Misma situación diferente
escenario, una y otra vez!
No es que me sienta muy
valioso escribiendo esto, es más sé que será estímulo para críticas de muy mal
gusto, pero qué tal si esto es objeto para enfrentar seres infernales y claro
con verdades jamás escritas, que tal si esto al que lo lea le provoca un
éxtasis de energía para poder romper miedos que le tienen atados desde toda la
vida solo por miedo a unos pensamientos oscuros; que tal si soy una perdición
que provoca una bendición en seres carentes de auto poder, y que tal si esto
también me ayuda a mirar desde otra perspectiva mi agujero sin salida.
Había tenido muchos momentos
desagradables que han petrificado mi ser, y desde entonces yacen en el fondo
del abismo de mi memoria olvidados por la eternidad, lo supe desde que los “dejavu”
atacan mis sueños noche tras noche como si se tratase de irrumpir mi estado
emocional para ponerme al desnudo frente a la poca decencia que aun queda en
este cuerpo vestido de huesos puntiagudos que desgarran poco a poco mi alma, al
parecer el objetivo es claro, destruirme. Per vaya que soy terco; la ilusión,
el amor y la esperanza que mantiene andando esta bolsa de excremento me augura
futuros prometedores, me muestran unos labios de color rojo carmesí juntos a
los míos en un rose inimaginable, podría tratarse de mi rescate, sin duda lo
sería. Vidas enteras simuladas en mi mente para que con un toque logren sacarme
del fondo hacia la luz y descubrir que estaba soñando, vaya sorpresa al
descubrir que aun no soy un cadáver maloliente, vaya risa la mía cuando miro
sus brazos abrazarme y decirme que todo va a estar bien; y si ahí me quedo
hasta que una vez mas mi mente gire la ruleta y caiga en su macabra trampa,
pero esta vez prometo ir preparado.
Darwin Cárdenas
Nabu
Más que un relato o un
poema, esta vez quiero sacar aquel sentimiento que llevo en lo más profundo de
mi ser, este sentimiento actual, aquel que te deja con un nudo en la garganta y
no sabes ni que hacer, aquel que te tiene en el limbo de la realidad con la
memoria inconsistente e irrealista; despojado de todo entendimiento lo que se
trata es demostrarse a sí mismo que lo más importante es respirar, lo que
significa que estas vivo; pero cuando haces las cosas por simple inercia, y
sabes que tienes que hacerlas; como cuando deseas aplastar el botón de resetear
y terminar eliminando todo aquello que te carcome internamente como si un monstro
intentara atrapar con sus enormes dientes todo tu ser cóncavo reflejado en
histeria y un poco de pimienta.
Desearía poder encriptar los
pensamientos que pasan en mi mente sobre un gran lienzo, pero no me deja mis
habilidades primarias y a decir verdad mi tiempo ya es escaso, solo dejo que
pase y termina convirtiéndose solo en un mal rato, como aquellos cuando
intentas quitarte la espina que sollozaron tus ojos cuando viste de lejos
alejarse lo que más querías.
Un poco erguido y perseguido
por mis demonios, cada día promulgo un estatus de felicidad, a veces fingida y
a veces real; porque si te das cuenta de que en esta vida para que tú puedas
estar desapercibido lo único que tienes que hacer es sonreír, ¡basta y sobra! ¿Pero
quién sabe lo que llevas dentro?, las luchas a diario que tienes que hacer
contigo mismo para mantenerte estable y más aún para llenar de vano placer a la
falsa sociedad que te rodea, las mismas guerras declaradas en cada escenario
friolento de negación y autodestrucción que te provocas con tus pensamientos
nefastos de inferioridad. Pero como un mástil te sientes el más fuerte y logras
ganar la batalla, ¿y después de todo qué sentido tiene? si a nadie puedes
describir tu relato con lujo detalles tratando de convencer con una versión en
palabras de tu más intrínseca alegría que solo resalta cuando hay alguien quien
la admire y pueda sollozar de alegría.
Pero sí, es verdad, muchas de
las veces uno intenta encontrar el por qué a todo, pero personalmente me doy
cuenta de que no todo tiene respuesta, al menos en esta vida lujuriosa, creo
que todo el sistema está formado por cúpulas que se disparan hacia el nunca más
sin que nadie pueda descubrir que hay al final, ¿soy yo o es que hay muchas
personas que piensan como yo?, si soy solo yo puedo empezar a pensar que estoy
loco.
Negarme a diario se ha
convertido en rutina, parte del plato principal para sentirme en armonía, y
claro para que los demonios que me poseen se mantengan estupendamente relajados.
Si pierdo el estribo no me cabría en la mente cuan grande sería el desastre, más
bien pienso que todo sería catastrófico.
Es difícil llevar encima una bomba de tiempo en movimiento, y lo peor de
todo es estar consciente de ello y saber que nadie ni nada podrá con eso, es más
hasta yo mismo ya estoy cansado de esto.
Proezas desde la infancia suelen
acudir desde mi memoria para mostrarme que todo en un tiempo pasado era bonito,
esos momentos donde nada importaba más que ser feliz, no existía la melancolía,
el malestar, el odio, todo esto era irreconocible; ¡podía correr por doquier sin
darme cuenta de que en el camino había piedras de tropiezo muy destructivas; pero
que, ¡no pasaba nada! Gran desilusión al darme cuenta de que ahora tengo que
dar mil vueltas para apenas haber podido caminar tres pasos y encima de eso si
me fijo hacia atrás ¡está ahí! la piedra de tropiezo que no me ha dejado avanzar
ni un centímetro en el trajinar de esta vida sin sentido.
¡Ah! Pero la vana
complacencia que perturba mi alma en pena y solloza mis ganas de erguirme hacia
un estado más natural y ser compatible con el curul al que están acostumbrados
los seres humanos sin embargo mis esfuerzos no sobrepasan mis deseos, es por
eso por lo que no logro nada concreto y me cuesta, recalco me cuesta poder ser
parte del sistema.
Incursioné varias luchas propias
de las cuales casi nunca salí victorioso lo admito, había dado todo de mí, pero
ahí justo en el mismo instante de apretar el gatillo para ganar mis fuerzas se
apagaron y perdí la memoria; cuando apenas recuperaba mis fuerzas me encontraba
otra vez en el frente de batalla, ¿y que creen? ¡Misma situación diferente
escenario, una y otra vez!
No es que me sienta muy
valioso escribiendo esto, es más sé que será estímulo para críticas de muy mal
gusto, pero qué tal si esto es objeto para enfrentar seres infernales y claro
con verdades jamás escritas, que tal si esto al que lo lea le provoca un
éxtasis de energía para poder romper miedos que le tienen atados desde toda la
vida solo por miedo a unos pensamientos oscuros; que tal si soy una perdición
que provoca una bendición en seres carentes de auto poder, y que tal si esto
también me ayuda a mirar desde otra perspectiva mi agujero sin salida.
Había tenido muchos momentos
desagradables que han petrificado mi ser, y desde entonces yacen en el fondo
del abismo de mi memoria olvidados por la eternidad, lo supe desde que los “dejavu”
atacan mis sueños noche tras noche como si se tratase de irrumpir mi estado
emocional para ponerme al desnudo frente a la poca decencia que aun queda en
este cuerpo vestido de huesos puntiagudos que desgarran poco a poco mi alma, al
parecer el objetivo es claro, destruirme. Per vaya que soy terco; la ilusión,
el amor y la esperanza que mantiene andando esta bolsa de excremento me augura
futuros prometedores, me muestran unos labios de color rojo carmesí juntos a
los míos en un rose inimaginable, podría tratarse de mi rescate, sin duda lo
sería. Vidas enteras simuladas en mi mente para que con un toque logren sacarme
del fondo hacia la luz y descubrir que estaba soñando, vaya sorpresa al
descubrir que aun no soy un cadáver maloliente, vaya risa la mía cuando miro
sus brazos abrazarme y decirme que todo va a estar bien; y si ahí me quedo
hasta que una vez mas mi mente gire la ruleta y caiga en su macabra trampa,
pero esta vez prometo ir preparado.
Darwin Cárdenas
Nabu
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